martes, 30 de abril de 2013

Hola coaches

El otro día se me ocurrió tomar algo de tiempo para hacer público un agradecimiento pero, como este agradecimiento es muy anterior al nacimiento del blog voy a tener que contar toda la historia xD

Era fin de 2011, y una compañera de trabajo estaba realizando un curso de coaching ontológico. Es como medio raro de explicar qué es pero básicamente le vas con tu problema puntual e, indagando desde el principio de tu historia, y desde el punto de vista de alguien que nada más observa desde afuera, te va llevando a la solución a tu problema. Podría decirse que raya con la terapia, pero no es.
Resulta que quienes estudian coaching necesitan "conejillos de indias" para poder ir practicando y viendo en qué fallan y en qué van mejorando: lo hacen entre ellos también pero claro, llega un momento en que se conocen tanto entre sí que ya pasan a involucrarse con el problema y bueno, se pierde el sentido de la cuestión.

Y bueno, así fue que mi compañera nos preguntó si queríamos tener sesiones con alguno de sus compañeros de curso -con ella no podíamos-... a lo que dije: Y daaaaaaale!

Mi primer sesión de coaching


Enseguida tuve mi primer sesión de coaching con una mujer, y el problema que le había llevado es: "No puedo hacer cosas que me hagan bien a mí"
Me pasaba que para los demás, todo: no solamente intentar quedar bien con todo el mundo, también cumplir con todos. Y yo cuándo? Y bueno, tenía la idea en la mente para hacer, tenía ganas de concretar algún desafío, algo que me interesaba aprender: pero había algo, como si fuera una pared, que me bloqueaba y nunca podía llegar a la acción. Y además, cuando llegaba ese momento siempre me decía: "No merezco hacer esto por mí. Quién soy? Nadie" Una porquería!
Entonces no tenía ni un hobby, ni un guilty pleasure, ni disfrutaba una salida, ni... ni nada. Y es una porquería eso porque te sentís alienada y encima no podés disfrutar de la vida! No tiene sentido, no?
Bueno, conversando conversando tuvimos una sesión que se fue a la miércoles porque duró 2 horas y media (debería durar una, de última lo hacés por partes), terminé con los ojos hinchados de tanto llorar y básicamente me dejó hecha pelota, sin fuerzas -qué increíble! sólo estuvimos hablando-
A los meses, y SIN PENSARLO, naturalmente, empecé a retomar uno de mis viejos hobbies que fue la bijouterie. Y no podía parar, se me iban las horas y me sentía bien! Llegué a hacer tanto para mí que no lo iba a usar y lo empecé a vender, y mis cositas se vendieron bien :D
Hasta que le perdí el interés, la verdad que cuando me di cuenta de que pasaba horas haciendo algo que sí, por ahí una o dos veces lo vendo a 20, pero si el resto lo vende a 10 eventualmente no iba a hacer negocio, como que lo fui dejando, igual lo súper retomaría cuando vuelva a tener ganas.

Mi segunda sesión de coaching


En eso mi compañera necesitó conejillos de indias de nuevo, y otra vez me ofrecí para una sesión.
Esta vez el tema era: "no puedo elegir nada que me guste" que terminó derivando en "me siento incómoda llamando la atención"
Fui a esta coach planteándole que voy por la calle mirando vidrieras, y me encanta un montón de ropa, pero nunca me la pruebo, como si de entrada descartara que me va a quedar horrible, y tal vez me estoy perdiendo de conocer mi estilo, o de sentirme  bien conmigo misma. Que me encanta cómo le queda a los demás pero no me animo a proyectar eso en mí. Y eso parece re trivial, pero les juro que sostenido en el tiempo lleva a decirte "Si soy horrible. Nada me queda bien. Es al pedo el esfuerzo"
Después de dos sesiones de una hora, encontré algo que todavía intento manejar, que es que en realidad lo que me pone incómoda a mí es llamar la atención, usar algo lindo que me guste, o maquillarme, o algo que haga que se paren y me miren... No existía el nail art -o sí pero no era lo que es- así que directamente ni se me ocurría eso.
Todavía intento manejar esto.

Los efectos a largo plazo


Pero a fin de cuentas, después de estas dos sesiones, en un año experimenté los siguientes cambios
  • Comencé a tener hobbies, a animarme a hacer cosas que me interesaban y no frenarme, descubrir que me hacían bien y ser constante en llevarlas a cabo
  • Me animé a soltarme, liberarme de ataduras, de auto prejuicios y empezar, de a poco, a ponerme en primer lugar: me gusta eso? me lo pruebo y me lo llevo, me quiero pintar? me pinto, quiero llevar las uñas decoradas? las llevo
  • Tomé decisiones cruciales en mi vida, dejé aquello que me hacía mal y me enfermaba, y con que seguía sólo porque se suponía que debía hacerlo
  • Y de alguna manera todo esto me lleva a expresarme a mí misma y al mismo tiempo descubrirme, y aún me sorprende la cantidad de ataduras que uno mismo se pone en la vida, con el paso de los años (y eso que no son tantos!), y que te van condicionando como si fueran un efecto dominó. Si hubiera seguido como venía, en el corto plazo iba a terminar sin siquiera salir de casa!
Y en cantidad no parece mucho, pero este blog no estaría acá si no fuera por toda esta transformación!!!!!
  • Hago bijou, expreso mi creatividad en cosas tangibles
  • Cocino, invento recetas, las pruebo, me animo a los desafíos
  • Me gustaron las obras de nail art, dije por qué no, las empecé a practicar, las llevé a la calle y todo el mundo me las elogió
  • Volví a maquillarme y a prestarme atención a mí misma, a cuidarme, y a mimarme. A ver qué me pongo y ser más coqueta, salir de lo conservador, buscar mi propio estilo (lo encontraré?)
  • Escribo!!! sin seguir ninguna línea, sin seguir estructuras, libre sin contenerme en el lenguaje o en la expresión, sin cerrarme en un único tema -aunque muchas veces parezca que sí jejejeje-

En fin: Escribir este blog me hace bien!! Y sí que tengo que agradecerle a estas tres coaches (hoy ya están recibidas), sin ella este cambio jamás hubiera sido posible!! Albi, Ely, Inés: INFINITAS GRACIAS.

sábado, 27 de abril de 2013

[Tutorial] Uñas de los 80 v1.4

Holaaaa!!

Ya vamos terminando con la serie de tutoriales de los 80!
Este diseño creo que lo tenía en mente antes de ponerme a hacer cualquiera de estas manis... hoy viéndolo tal vez habría cambiado el verde por un neón... pero nada... detalles... así también me gusta mucho :D

Las dejo con el tuto :D (no se si habran notado que tengo la tendencia de rellenar todos los espacios con puntos jajajajaja)


miércoles, 24 de abril de 2013

Post express: bueno, no sé cómo titularlo :P

Nada chicas, en algún lado lo tengo que poner y qué mejor que por acá, que para eso se creó este espacio, para hacer catarsis.
Así que lo tiro tal cual sale de mi cabeza :)

Hace un par de semanas que me vengo dando cuenta, o razonando, que en realidad no sé si alguna vez me GUSTÓ Sistemas CHAN!

A ver: considero que algo de esta carrera me gusta porque si no no estaría haciéndola durante 7 años. O sí, qué se yo. Y que evidentemente tengo talento para eso porque cada vez que me reasignaron es porque me han pedido con nombre y apellido. Aunque la verdad me encanta más lo que estoy haciendo ahora que lo que hacía antes, por buena que fuera. Chicas hace casi un año que no escribo una línea de código!
Entonces me estoy empezando a preguntar. Alguna vez fue mi vocación Sistemas?
Cuando empecé la carrera estaba re segura que sí, porque sé usar la compu, la sé arreglar por mí misma -salvo quilombos graves, además me encantaba la tecnología, o sea es como si el camino hubiera sido bastante evidente en aquel momento.
Y cuando me empezó a costar, que fue apenas arranqué -para qué mentir- pensaba: Bueno, no tiene por qué ser fácil, seguro que es porque a la secundaria la hice caminando (traducción: "me fue muy fácil") además está bien, tiene que ser difícil porque es ingeniería y porque tengo que sufrir un poco porque es la universidad.

Intento controlarme porque soy muy ansiosa, y porque sé que este pensamiento se disparó porque acabo de empezar otra carrera que NADA-QUE-VER. Y no quiero sacar conclusiones apresuradas pero les juro que tengo unas ganaaaaaaas.
Es que me llama poderosamente la atención, que vengo dándole un entusiasmo al asunto que hace muchos años que no conocía. Por ejemplo me preocupé de conseguir el material que me faltaba -unos BUENOS cuchillos-, estuve practicando todos estos días -de hecho mientras escribo tengo comida de la práctica cocinándose- probando yo lo que había hecho allá, googleando imágenes y viendo videos para completar los apuntes... En fin unos niveles de entusiasmo realmente sorprendentes para mí. No lo puedo creer!

Y bueno mientras miraba el cuaderno de gastronomía -que es el viejo cuaderno de Lenguajes y Compiladores, aún tiene los apuntes de esa materia- es que me empecé a preguntar lo que les cuento: era realmente mi vocación, u otra vez hice lo que se suponía que hiciera? (ya les conté varias veces sobre qué tan incorporado tengo el hacer lo que agrade a los demás, y dejarme a mí misma.. bueno, ni siquiera en el último lugar)

En fin, qué va a ser chicas, soy un caso de diván. joooo.